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¿Por qué la impermeabilización no debe pasarse por alto en ningún inmueble?

Los impermeabilizantes son sin duda un elemento clave en toda construcción, sin embargo no todos lo ven de esta manera. Inclusive, algunos llegan a observar fugas de agua en sus inmuebles y en lugar de tomar tal situación con seriedad, simplemente lo consideran como un defecto mínimo. Gran error. A la larga la infiltración del agua puede causar problemas considerables a las estructuras. Los primeros daños son relativo a la estética de la edificación, más posteriormente se vuelven en dificultades estructurales que requieren de mayor atención. Para evitar daños más graves, así como gastos más elevados en mantenimiento, es importante poner una solución pronta a todas las fugas que se encuentren en el inmueble, pues de ello depende el bienestar de éste y por ende el bienestar de los propietarios.

La humedad que es atrapada y aislada en los techos, hace que éstos se deterioren prematuramente, asimismo, las paredes que entran en contacto con el agua filtrada se desgastan y a la vez lesionan las estructuras de metal como las vigas y los ángulos de alivio. Esto se debe a que las estructuras de concreto integran iones de cloruro, los cuales, al hacer contacto con el agua, herrumbran las barras de refuerzo haciendo que se expandan, y derivando en el desprendimiento del hormigón. En la medida en que uno comienza a entender la mecánica de la filtración de los líquidos, se comprende la importancia de mantener a los inmuebles libres de cualquier gotera.

El hormigón, los ladrillos, las piedras entre otros sedimentos están compuestos de cristales de carbonato, silicatos, aluminatos y óxidos, cuyas superficies son ricas en átomos de oxígeno. Tales superficies son polares y también se denominan hidrofílicas, es por ello que cuando el líquido entra en contacto con tales materiales se forman enlaces de hidrógeno entre las superficies y las moléculas de agua. Una vez que los materiales de construcción entran en contacto con el agua, la absorben a través de sus poros por acción capilar. A ello se debe la importancia de usar Impermeabilizantes y de transformar tal cualidad de absorción en una fuerza que repela el ingreso de los líquidos y evite los deterioros.

Desde el momento en que una construcción es finalizada y queda expuesta a los elementos externos como la lluvia y el sol, se comienza a librar una batalla contra el desgaste. Para vencer en dicha batalla y ayudar a prolongar la vida de los inmuebles, lo que puede hacerse es minimizar los impactos de la naturaleza con ayuda de tecnologías como los recubrimientos o las membranas de impermeabilización. Mediante una impermeabilización bien realizada, aunque conlleve algunos gastos, puede ahorrarse bastante dinero en cuanto a los costos de mantenimiento se refiere, por lo que es menester que se lleve bien a cabo desde el principio.

El primer paso para impermeabilizar consiste en la eliminación del exceso de humedad en los techos de los inmuebles. Al minimizar la cantidad de agua en las cubiertas se vuelve más fácil la eliminación general del líquido que puede derivar en filtraciones. A menudo los edificios no son bien sellados al ser construidos, con lo que pueden crearse junturas que en lugar de bloquear la humedad (y en conjunción con otros factores como la gravedad, la acción capilar y la presión hidrostática), proporcionan un camino perfecto hacia el núcleo de los edificios. Por fortuna, un impermeabilizante es capaz de bloquear tal camino, garantizando con ello una capa protectora que ampliará la duración de las estructuras.

En las últimas décadas, la industria de la construcción ha visto una gran mejoría con respecto a las opciones de impermeabilización, a través de la fabricación de membranas (como las que en ESC Representaciones ponemos a su disposición) entre otros sistemas integrales. Gracias a tales avances, hoy en día es posible ponerle fin a las filtraciones, e inclusive es posible realizar obras atractivas en las cubiertas de los edificios, por ejemplo, los llamados roofgarden (los cuales para su creación necesitan de las membranas impermeabilizantes). Dichas membranas consisten en un plástico impermeable (ya sea caucho u otros materiales de tela recubiertos) cuyo fin es evitar la entrada del agua en cimientos, techos, paredes, sótanos, edificios entre otras estructuras (siempre y cuando se instalen adecuadamente). Dependiendo de la estructura y de la necesidad de los usuarios, la membrana puede ser aplicada en interiores y exteriores, aunque regularmente se aplican en la cara exterior de las estructuras.

Además de evitar la infiltración de la humedad y proteger los componentes estructurales, incluyendo el hormigón y el acero, también pueden proteger la superficie de los ciclos de congelación-descongelación así como de los productos químicos corrosivos. Existen muchos tipos de membranas impermeabilizantes, asimismo, su aplicación depende de diversos factores, por ejemplo, el uso que se le dé a la estructura y el proceso mismo de construcción. Cierto es que éstas se ven a menudo en la concreción de casas, estructuras de estacionamiento y patios, aunque también se pueden ver en aplicaciones especializadas, por ejemplo, en los puestos de ducha, pisos de baño, salas de mecánica, piscinas y cajas de plantones.

Esperamos que esta entrada les haya agradado, estimados lectores, recuerden que si necesitan las mejores membranas impermeabilizantes para sus inmuebles, ya sea en el norte, sur y centro del país, en ESC Representaciones las encontrarán a excelentes precios. Manténganse al tanto de las publicaciones que iremos subiendo a este blog si desean saber más sobre nuestras mercancías ¡Gracias por visitarnos!

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